Sí, si; por extraño que os parezca, en estas pequeñas ciudades entierran a la gente alrededor de la iglesia y no veas el "yuyu" que te entra estar esquivando tumbas hasta que llegas a la puerta.
De cementerio en cementerio y tiro por que me toca. ¡Qué os creíais, que a los alemanes se los habían llevado a enterrar a su país o que desaparecen como los chinos, pues no! También existen cementerios alemanes en Normandía y en este caso el de Orglandes.
Sin comerlo ni beberlo, damos con un pueblo que tiene un encanto especial, o eso nos parece a nosotros, Valognes.
Un poquito de mar y pueblos pescadores (Saint Vaast la Houge y Barfleur), que como en España, les quitamos su esencia los turistas y los veraneantes.
No se, si habréis oído hablar del pequeño saolín ese, que anda sobre el agua unos 30 o 40 metros. Puffff pues tenía que ver a Carpin 1, desde el faro que hay al fondo.
Mirador de "La Pernelle", que cómo la propia palabra dice sirve para mirar, en este caso el horizonte y en el que unos mapas grabados en piedra que por allí están nos dicen que se ve Le Havre, las playas del desembarco y unos pueblos de cuyos nombres no podemos acordarnos.
Por la tarde hemos ido a darnos un baño a la playa de la Madeleine (que es la continuación de la playa de Utah) dónde nos hemos encontrado con unos bunkers y unos nidos de ametralladora, pero esto es un secreto que no lo sabe nadie chissssssssssss!
Cerramos el día con la visita al museo de Utah Beach.
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